La capital de Valonia, Namur, es una ciudad poco frecuentada por los viajeros que deciden visitar Bélgica. Sin embargo, estoy segura que es por desconocimiento porque la preciosa ciudad a orillas de los ríos Mosa y Sambre es algo que no te debes perder.
Punto de partida de numerosos cruceros que surcan las aguas del Mosa, para así recorrer los pueblos de la región del Alto Mosa y las Ardenas hasta Lieja, o bien el río completamente pasando por las regiones francesas de Champaña-Ardenas y Lorena, Flandes y Valonia en Bélgica y las provincias de Limburgo, Brabante Septentrional, Güeldres, Holanda Meridional para desembarcar en la ciudad holandesa de Utrech.
Para los que se quedan a explorar Namur, la ciudad ofrece una vista única de las confluencias del Mosa y Sambre desde lo alto de la colina, en la conocida Ciudadela. Esta construcción del siglo XI ocupa ocho hectáreas en la parte superior y 7 km. de túneles subterráneos. Además constituye una de las fortalezas más grandes de Europa y una de las mejor conservadas. Existen varios pases para visitar la ciudadela que incluyen visitas guiadas, una visita en tren turístico y entrada libre a las exposiciones de arte del interior.
El tren turístico de Namur es una de las mejores y más rápidas maneras de visitar la ciudad. La salida se encuentra en la zona de la Esplanade y recorre toda la ciudadela, además de la ciudad baja.
La zona baja de la ciudad, es un lugar tranquilo donde se puede disfrutar del patrimonio histórico artístico valón, la gastronomía local y comprar recuerdos todo a pié. La gastronomía seguramente será algo que os sorprenderá, porque en Namur existen muchos platos típicos que solo pueden ser degustados aquí, como: los besos de Flawinne una suerte de pastelitos deliciosos, la mostaza de Bister de Jambes famosa en toda el país o las fresas de Wépion. Como es lógico también en Namur tiene extraordinarias bombonerías y tiendas con waffles de Lieja.
En lo que respecta a las visitas obligadas, no pueden perderse la Catedral de Saint-Aubain y la iglesia de Saint-Loup. Esta último constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura religiosa barroca del siglo XVII, el mismísimo Baudelaire se sorprendería con la belleza de esta iglesia. Por su parte la catedral, también en estilo barroco, ofrece una extraordinaria colección de objetos religiosos.
La ciudadela no es el único castillo para visitar en Namur. El castillo de Annevoie con sus suntuosos jardines acuáticos considerados unos de los más hermosos de Europa. No deje de pasear por entre las diferentes fuentes, cuadros luminosos y rincones vegetales de todo el jardín, es muy entretenido. Aunque un poco más alejado el Castillo Freÿr, con un aire semejante a Versalles, es históricamente el primer lugar donde en 1675 se degustó una taza de café en el continente europeo.
El castillo de Spotin, del siglo XIV, es considerado uno de los más antiguos de Bélgica que ha sido habitado ininterrumpidamente. Las ruinas de Montaigle en Falaën donde se alberga el Museo Arqueológico, data del siglo XV. Cierra la oferta el castillo de Celles-Vêves, del siglo VIII, es un ejemplo exultante de arquitectura militar.
Namur es una ciudad con mucho que ofrecer también en el ámbito de los museos. El Museo Provincial Félicien Rops, en el casco viejo de Namur, está ubicado en la casa natal del artista y ofrece una extraordinaria colección de su obra. El Museo Provincial de Arte Antiguo alberga un grupo de objetos de arte religioso y local de gran interés, además del precioso palacio del siglo XVIII donde se encuentra.
Visitar Namur durante la primavera añade la posibilidad de disfrutar de la programación de su famoso “día del folklore” y de su festival de teatro callejero “Namur en Mayo”. El lluvioso invierno es la peor temporada para conocer Namur. Sin embargo, a finales de Septiembre existe otra gran oportunidad, las “Fiestas de Valonia” son el principal evento de la región. Durante el mes entero se organizan exposiciones, conciertos, recitales, competiciones todas relacionadas con viajas tradiciones culturales que sólo se conservan aquí.